Juan Pedro Espinosa con Nebro

A.Suescun

13 de March de 2020

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Juan Pedro Espinosa, pequeño de estatura, pero grande de corazón

Desde que tengo recuerdos vagos de ir al hipódromo siendo un niño mocoso con mis padres siempre me llamaba la atención aquel hombre de baja estatura y siempre sonriente llamado Juan Pedro Espinosa. Recuerdo que mi madre me decía que esa persona que me llamaba la atención fue jockey. No obstante, por razones de mi corta edad no le recuerdo montando a caballo como jockey. Precisamente yo tenía 2 años cuando se bajó del caballo en el año 1.999. En consecuencia en Burdeos tuvo una grave caída que provocó su retirada. Muchos huesos rotos, casi todas según él, por todas las caídas sufridas. Dentro de mis conexiones turfísticas mentales siempre he relacionado al protagonista de hoy con los colores de la Yeguada Militar siendo su entrenador, una chaquetilla por el que él guarda un cariño especial.

Reconozco que siempre he tenido la ilusión personal de hablar y charlar con él detenidamente con total tranquilidad y es que como buen argentino que es no tiene ningún problema de hablar sin parar. Hoy conoceremos más a un profesional que vino a España el año 1.979 con tan solo 19 años. Por cierto, debutó ganando en España con KEVI ejemplar de la cuadra Ibiza en Madrid. Desde entonces han pasado 41 años, pero él sigue sin parar en el turf español.

Nos encontramos con nuestro entrevistado en las puertas de las cuadras de Tejerías tras inspeccionar el entrenamiento de tres de sus efectivos. Unos establecimientos de la Yeguada Militar que están en los aledaños del Hipódromo de San Sebastián. La verdad que viendo esas cuadras de cerca ves que este lugar guarda un toque de antaño, de clásico, en definitiva de historia.


Pregunta (P). Buenos días, Juan gracias por aceptar esta entrevista, primero de todo, ¿Cómo te llegó la oportunidad de llegar desde Argentina a España? 

Respuesta (R). Estaba de aprendiz en Argentina y me ofrecieron un contrato para montar en España para montar para varias cuadras como eran la cuadra Pascualete, propiedad del Conde de Romanones; el Marqués de la Florida y la cuadra Ibiza, propiedad de José Javier Herreros de Tejada. La anécdota al respecto se centra en que estas cuadras me ofrecían al principio un contrato de dos años, aunque yo quería solo un contrato de un año de duración, pero la experiencia española se prorrogó. Eso sí, tuve una corta aventura en Estados Unidos, donde estuve 4-5 meses. Allí no conseguí ganar ninguna carrera, pero sí obtuve algunas colocaciones. Sin embargo decidí volver. Además encontré a mi mujer en España y ya ves llevo 41 años aquí.

P. Hablando de victorias, ¿Cuál es la victoria con la que te quedas de tu época cómo jockey? ¿Y cómo entrenador?

R. De jockey me quedo con el Gobierno Vasco que conseguí con ZOSHKA el año 1983. No obstante, también tuve la oportunidad de ganar la Copa de Oro con CARNAVAL el año 1981 y el antiguo Kutxa, por aquel entonces el premio Casino Gran Kursaal con Diligencia el año 1981. Dos grandes victorias sin duda. Eso sí la victoria con ZOSHKA fue especialmente positiva, ya que fue con los colores de la Yeguada Militar.

Mientras que en la faceta de entrenador me quedo con dos carreras. Por un lado, destacaría el conseguido con NEBRO que me dio una gran alegría en el premio de nacionales que ganó hace dos años en San Sebastián y por otro lado, también destacaría el triunfo de VOLTERETA en el Critérium Nacional de San Sebastián conseguido el año 2002. Ambos como no con los colores de la Yeguada Militar.

P. En relación con la pregunta anterior, ¿Cuál es la victoria que te hubiese gustado ganar cómo jockey? ¿Y cómo entrenador?

R. Por suerte, como jockey he ganado muchos grandes premios en España, pero me hubiera gustado ganar a poder ser el Gran Premio de Madrid, una carrera en la que conseguí varias colocaciones en mi carrera, pero nunca la victoria.

Ya como entrenador, a pesar de las dificultades que acarrea conseguirlo sí me haría especial ilusión ganar o bien la Copa de Oro o bien el Gobierno Vasco en San Sebastián.

P. Has practicado en este deporte la doble faceta profesional, primero la de jinete y después la de preparador, ¿Con cuál de las dos profesiones te quedas?

R. Pregunta difícil. Las dos son profesiones muy bonitas. La faceta de entrenador te implica mucho más que el de jockey porque tienes que estar trabajando mañana y tarde con los caballos, estando más tiempo con ellos. Cuando eres jockey, te centras en montar los caballos del domingo por la mañana y hacerles una visita por la tarde. Al ser jinete no tenías tantas responsabilidades, pero de entrenador tienes una mayor responsabilidad. Una responsabilidad que por cierto me gusta porque te permite estar más cerca de los caballos.

P. Algunos aficionados, entre los que me incluyo, nos hemos hecho siempre la pregunta de cómo a pesar de tu corta estatura, lo bien que te has manejado montando. ¿Alguna vez esto ha sido un impedimento para ti?

R. Algún impedimento sí que me ha provocado, sobre todo por la cuestión del peso. No hay que olvidar que cuando corría en Argentina pesaba 33 kilos y a posteriori al llegar a España pesaba 36 kilos. Cierto es que gané varios grandes premios a pesar de este factor, pero seguramente si hubiera pesado algún kilo más hubiera tenido también más oportunidades en las mejores carreras. Por el peso se me cerraron puertas, aunque conseguí un bonito palmarés.

P. Una pregunta posiblemente difícil de responder, aunque puedes resumirlo en una palabra. ¿Qué es el turf para Juan Pedro Espinosa?

R. El turf para mi es mi vida. Ten en cuenta que tengo 59 años para cumplir 60, y llevo con los caballos desde los 12 años.

P. ¿Qué es lo mejor que te ha dado el turf? ¿Y lo peor?

R. Lo mejor que me ha dado el turf sin duda fue conocer a mi mujer, porque ella es lo mejor que me ha pasado en mi vida.

Por lo contrario lo peor serían las lesiones y las caídas que tuve en mi época de jinete. Sobre todo los golpes recibidos en las lumbares y en las cervicales, lesiones que a la postre me dejaron parado en ciertos momentos.

P. ¿Qué significa la Yeguada Militar para ti?

R. Lo mismo que te he dicho en la pregunta de que es para mí el turf, la Yeguada Militar para mí es mi vida. Es un gran orgullo el haber sido el jockey de la Yeguada Militar durante muchos años y ahora a la par es también un orgullo ser uno de los preparadores de la Yeguada Militar.

Mi historia con ellos se remonta a muchos años atrás. Ya en el año 1.980 tenía un contrato de jockey con la Yeguada. Tiempo después hubo un periodo tres-cuatro años en la que deje de ser el jockey de esta cuadra porque hubo un cambio de entrenador con el que no nos entendíamos. No obstante, cuando hubo otro cambio de preparador volví a montar para ellos y así estuve hasta el año 1.999 que fue el año que dejé de montar profesionalmente. Una retirada provocada en gran parte por la grave caída que sufrí en Burdeos con SADHAORA.

Al poco tiempo, en el año 2.000, una vez que deje de montar el jefe de la Yeguada Militar por aquel entonces, Enrique Marcello y también Paulino Ojanguren me propusieron ser el nuevo entrenador de la cuadra de carreras y hasta ahora.

En la actualidad el patio es un gran equipo. Cada uno de los tres entrenadores que forman la Yeguada Militar cuenta con sus caballos repartidos, pero todos son un equipo. Hay que destacar la labor realizada tanto por Fernando Liñán como Antonio Suñén, que son los otros dos preparadores. Seguidamente hay que alabar las labores de cuadra que hacen los chicos que trabajan a diario aquí. Hasta los perros cumplen con su labor de ladrar cuando viene por aquí alguien ajeno. Definitivamente somos un gran equipo unido.

P. Viviste la generación Z de la Yeguada Militar, una época gloriosa para la chaquetilla rojiverde. ¿Qué recuerdas de esa época y crees que podría repetirse alguna vez?

R. Ojalá se repita conmigo una generación igual o similar. Pero no, para mi fue la mejor generación que han vivido estos colores. Antes de que llegase yo a España se que hubo buenos caballos corriendo con los colores de la Yeguada Militar, pero no tantos buenos ejemplares juntos al mismo tiempo. Además por aquel entonces entrenaba ese grupo de caballos mi suegro Adolfo Gómez. Un grupo de caballos formado por ZALDUENDO, ZOSHKA, ZATOPEK, ZAPITA, ZAMBAYGO, ZANGUACHO… Todos ellos eran desde muy buenos a regulares. Una generación única.

P. La semana pasada se celebró el Premio Pilar Gómez ¿Qué te pareció ese reconocimiento hacía tu mujer?

R. Fue un homenaje bonito, que según me dijeron los responsables se repetirá todos los años en el Hipódromo de La Zarzuela. Eso sí, me gustaría hacer una aclaración al respecto para que queden las cosas claras, ya que he leído algunas noticias incorrectas. La historia no se puede cambiar. Mi mujer, María Pilar Gómez López, fue la primera jinete profesional en España tras debutar el 11 de julio del año 1982 con VASKONIO en el Hipódromo de San Sebastián. Antes hubo otras mujeres que montaban en carreras, pero todas lo hacían como amazonas, es decir como jinetes no profesionales. Sin embargo, mi mujer directamente se hizo profesional, siendo la primera en hacerlo en España.

Volviendo a los homenajes también recuerdo con mucho cariño el homenaje que le hicieron en vida a mi mujer el año 2009 en el Hipódromo de San Sebastián. Aquel día descubrieron una foto de Pilar, montando a VASKONIO el día de su debut que está en la entrada del recinto. La verdad que el Hipódromo de San Sebastián se ha portado siempre muy bien conmigo y especialmente con mi mujer.

P. Para este año cuentas con 5 ejemplares bajo tus cuidados. Me gustaría que nos comentases algo de cada uno de ellos.

R. SEGRE: Es un macho que es el primer producto de ITAQUI por LIMPID. Tiene un bonito físico, pero es algo atrasado y todavía está en Lore Toki, pronto llegará al hipódromo.

RAPAZ: Es una yegua nerviosa, pero que no va a ser mala.

ROMEO: Me gusta la acción que tiene y la verdad que de todos los ejemplares que tengo ahora posiblemente sea el que más me gusta.

PILAR: Es una yegua a la que tengo especial cariño, el nombre lo dice todo. Espero que se recupere totalmente de la caída que tuvo el año pasado en la curva de Bugatti. Para ello ojalá le salga de la cabeza ese miedo por el accidente que tuvo y así de su verdadero valor, siempre saliendo hacía adelante con ella.

NEBRO: Tuvo una lesión el año pasado que le impidió demostrar su verdadero valor tras hacer una gran temporada hace dos años. Creo que todavía puede mejorar más y dar más valor que lo que ha demostrado hasta el momento.

P. Poniendo las miras en el futuro. ¿Cómo ves el futuro del Hipódromo de San Sebastián y en general del turf español?

R. Hay que ser positivos y tirar para adelante. Cierto es que ahora en San Sebastián no hay tantos caballos como en el pasado, pero pronto llegará la temporada del verano y llegarán más caballos. No me cabe en la cabeza ver el Hipódromo de San Sebastián sin carreras, siempre ha estado ahí dando carreras, es algo de toda la vida y así seguirá. Igualmente espero que en Madrid siga habiendo la actividad que hay en la actualidad. En definitiva, veo el futuro del turf español con optimismo.

P. La última pregunta ¿Cuánta cuerda le queda por cuestiones de edad principalmente a Juan Pedro Espinosa como entrenador?

R. Me queda cuerda todavía como entrenador, hasta que diga el jefe estaré aquí. Aún me quedan unos años hasta jubilarme y por mí seguiré entrenando hasta que pueda porque no se hacer otra cosa que no sea esto, que es mi vida como te he dicho previamente.


Agradecemos así la amabilidad mostrada por Juan al responder nuestras preguntas y al mostrar las instalaciones de su patio. Él es un clásico de nuestro turf que se merece todos los halagos del mundo, porque por encima de todo tiene un corazón que no le entra en el pecho y eso que él que escribe estas líneas no le conoce más allá de verle toda la vida en mi hipódromo de Lasarte. Que sirva esta pequeña charla con él como homenaje a una vida deportiva de éxito. Asimismo que los triunfos nunca dejen de llegar a los históricos colores de la Yeguada Militar con el sello de J.P. Espinosa.



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